El artista que ha dibujado y pintado la vida y
obra de Marcelino Champagnat.
Nació en el seno de una familia
sencilla. Su padre tenía un talento natural para el dibujo y realizó retratos
de sus hermanos durante un largo período de convalecencia por una grave
enfermedad. Sin duda, heredó de él esta afición por el dibujo y desde niño utilizó
trozos de carbón para crear pequeños “murales” sobre las paredes encaladas del
patio de casa bajo la atenta mirada de su madre.
A los diez años ingresó en la
institución de los Hermanos Maristas para iniciar los estudios de Bachillerato.
Allí encontró un ambiente que estimuló su afición por las artes, pues con
frecuencia se organizaban actividades teatrales, musicales, literarias y
pictóricas. Tuvo la oportunidad de pintar grandes murales de contenido
religioso que alcanzaron gran difusión en España e Hispanoamérica.
Para la canonización de Marcelino
Champagnat, el maestro Goyo crea la imagen del santo y se expone en la ciudad
del Vaticano el 18 de abril de 1999.
VIDA DE CHAMPAGNAT: todos los dibujos de Goyo.
Los Pequeños Hermanitos de María.
Elección del Hermano Francisco, sucesor de Champagnat.
Gratitud al Dios de la vida por
brindarme tantas experiencias en la etapa de formación del noviciado. Durante
este tiempo de discernimiento y de fe, creo en un Dios de amor que llena mi
corazón e ilumina mi vocación. Agradezco al equipo formador, los hermanos José
Miguel Caballero Hierro, Juan Carlos Bolaños Viscarra, José Contreras y Enrique
Eufracio Ruíz Pérez, hombres que han sido testigos de mi proceso formativo en
estos dos años.
También, valoro a aquellas personas que
siguen apostando a la vida marista, mis compañeros… mis hermanos. Un tiempo
para valorar la gran riqueza cultural que tenemos y que nos abre a caminar como
familia global, en un mundo donde nuestro testimonio de vida es un aporte para los
niños y jóvenes con quienes tratamos en nuestra misión.
Durante estos dos años de formación he
podido escuchar, discernir y dar respuesta clara a la invitación del llamado
que Dios me hace y el querer seguir construyendo el proyecto de Jesús de
Nazaret, el Maestro. De esta manera, Jesús se convierte para mí como el centro
de mi vida, es Él quien motiva a construir su Reino y a proclamar su Buena Noticia,
como hermano marista.
Esta iniciativa de querer ser hermano
consagrado también responde a los crecimientos que he podido desarrollar en
todas las dimensiones de mi persona. Por este motivo, a partir del
acompañamiento y otros medios, he podido clarificar mis motivaciones, descubrir
mi carácter sencillo, amable y discreto que me ayuda construir fraternidad; he
podido cultivar ritmos de interiorización y oración; hacer presencia cercana
entre los niños, adolescentes y jóvenes en el trabajo apostólico de la educación
y la catequesis, identificándome cada vez más con el carisma de Marcelino
Champagnat.
Tengo la certeza de que así como voy
creciendo en lo humano y espiritual, debo continuar profundizando mi vocación.
Por eso, soy consciente que mi formación no termina, al contrario, me siento
llamado a seguir trabajando de manera sistemática y equilibrada todo lo que
compone mi persona y mi querer ser consagrado en la vida marista.
Quiero encomendar este camino de
seguimiento a Jesús, en las manos de María. Al igual que el padre Champagnat,
ella es para mí “el recurso ordinario”, la mujer que, con sus actitudes
maternales, su experiencia de fe como discípula y la que se arriesga sin miedo
al plan de Dios, se convierte para mí el ejemplo a seguir a Cristo con libertad
y audacia.
Michael Alexander Anamá A.
Medellín-Antioquia
(Colombia), 13 de septiembre de 2018.
CAMPO MISIÓN INTERCONGREGACIONAL EN CÚCUTA-COLOMBIA
"Responder audazmente a las necesidades emergentes"
(5ta Llamada del XXII Capítulo General de los Hermanos Maristas).
Los hermanos Francisco Ruiz y Michael Anamá, vivieron
un mes de experiencia apostólica en el municipio Villa del Rosario (Norte de
Santander-Colombia). En ese lugar y con el apoyo de la diócesis de Cúcuta apoyaron
en el Hogar de Paso: La divina Providencia, repartiendo 2000
almuerzos para los migrantes venezolanos.
En comunión con una de las llamadas del XXII Capítulo
General, "Responder audazmente a las necesidades emergentes" nos
sentimos deseosos de contribuir generosamente en la difícil situación
fronteriza que vive nuestros hermanos venezolanos. Hemos visto la desazón y
desesperanza de quienes deben partir y la mano generosa de quienes apoyan y
animan en medio de otros religiosos y sacerdotes. Hemos sido iglesia en misión
llevando la misericordia de Jesús a los más desolados, poniendo nuestras manos
y energías para la construcción de dignidad del Reino de Dios.
POSTULANTADO
PROVINCIAL MARISTA: Una experiencia MONTAGNE.
Da mucha alegría compartir la
experiencia de formación marista en la casa del Postulantado ubicado en la
ciudad de Loja (Ecuador). Quisiera resaltar que los acontecimientos vividos me
aportaron mucho a mi vida personal y al deseo de ser Hermano Marista. Valoro a mis
hermanos de comunidad quienes me ayudaron a discernir mi vocación y a dar un
¡si! a este nuevo proyecto de vida como postulante. A continuación, veamos las razones
primordiales que surgieron en mí como respuesta para seguir compartiendo en la
comunidad.
INGRESO OFICIAL:
En primer lugar, agradecido
con los hermanos Carlos Andrés Obando y Julián Olmo, quienes me acompañaron en
el transcurso del año y son compañeros de camino. Resalto las áreas de
formación que fueron impartidas en nuestra casa, el cual, fueron instrumentos
para crecer como persona y más cuando hablamos sobre sus testimonios de vida
como Hermanos Maristas.
En segundo lugar, me siento feliz
por la casa de formación ubicada en Loja. Vivir y estar ahí, fue una
oportunidad como formando el dejarme interpelar por los niños del albergue “Padre
Julio Villarroel” y los jóvenes de los Hogares Marcelino Champagnat. A ellos,
que por las circunstancias de la vida y los problemas familiares no han podido
estar con su papá o su mamá, les agradezco infinitamente y son parte de mi
historia. En el tiempo que estuve, la paciencia, mi entrega y la sensibilidad,
intentamos como postulantes maristas, construir familia...un año para amar y
sentirse amado.
EXPERIENCIA EN ABRIL:
EXPERIENCIA EN OCTUBRE:
Finalmente, hay sentimientos
de optimismo por haber crecido humanamente con todos los medios que aporta la
comunidad. Como el caso de las áreas de formación, el apostolado Marista, la
espiritualidad, el encuentro con laicos, campo misión, experiencias
vocacionales en Catacocha y Macará, la participación en el colegio Daniel
Álvarez Burneo y la vivencia de la internacionalidad con mis hermanos de
Ecuador, Venezuela, Colombia y España, fue la clave para ir descubriendo el
valor que tiene la vida Marista.
Además, hay una razón que
mueve en mi interior y seguir a Jesús como lo hizo María al estilo de vida de
Marcelino Champagnat que inspira mi camino y por eso deseo continuar con mi
formación con el propósito de ingresar al noviciado y prepararme para ser
Hermano Marista.